Ley de origen como norma suprema del SEIP

“Kwe’sx luucxwe’sxtxi selpi wã’sa [1]

No descuidar la herencia que los mayores dejan a nuestros hijos para conservar la identidad Kiwe Çênxiina Yuwe; antes de que existiera cualquier pálpito de vida sobre la inmensidad del universo, solo existían los Ne’j (abuelos creadores supremos de vida) Uma y Tay como dualidad en el mundo Nasa; ellos le dieron vida a la Uma kiwe (madre tierra), a Sek (sol), a A’te (luna) y a A’ (estrella). Posteriormente, para dar vida a los Nasa, se unieron A’Wala (gran lucero) y Yu’ Usxa’ (hermosa laguna de páramo), quienes concibieron el primer ser de la familia Nasa.

Al pasar el tiempo, la familia Nasa creció y ello trajo consigo conflictos; pues algunos desatendieron la orientación de los Ne’j Uma y Tay, generando desarmonía en la comunidad. Estos empezaron a irrespetar los sitios sagrados donde vivían los Ksxa´wesx, Ĩ’khwe’sx (espíritus sagrados), Fxthῦs (arco); lo que conllevó a generar desintegración familiar y comunitaria; razón por la que los abuelos Uma y Tay enviaron a los espíritus sabios llamados «Truenos»:

  • Vxyu’behwe’sx: abuelo quien lleva consigo el símbolo sagrado de oro (Vxyu bej ukawesx); encargado de la orientación espiritual del pueblo Nasa.
  • Î’suthwe’sx: abuelo encargado de defender y cuidar el pueblo con su símbolo de honda.
  • Am we’sx: abuelo encargado de garantizar la abundancia de comida, defender y cuidar el pueblo con su símbolo de hacha.
  • Ukawe’sx: encargado de orientar, remediar y establecer el equilibrio.
  • Yatulwe’sx: encargado de separar los causantes del desequilibrio del Nasa con el símbolo del fuete.

Todos ellos con una función especial en pro del bien común de la comunidad Nasa, encargados de mantener la armonía y el equilibrio al interior de la misma; a estos espíritus sabios se les encargó la misión de orientar a la comunidad, buscando establecer el equilibrio y la convivencia sobre la base de los principios de Penxkahnxi yuwe; el cual consiste en el respeto y la solidaridad, escuchando los consejos de nuestros espíritus.

Esta forma de autoridad propia debe funcionar bajo los preceptos y orientaciones que dejaron los Ne’j, que los Nasa siempre deben aplicar y respetar para la vida en comunidad.

Podemos ver que el origen de nuestro SEIP es, ante todo, cosmogónico, político, cultural y espiritual; a partir de la Ley de origen, se orienta y proyecta cómo el pueblo se educa para pervivir en el tiempo y el territorio. Nuestro SEIP se fundamenta, ante todo, en la Ley de Origen Nasa y en sus principios; estos principios son:

Todas nuestras actuaciones relacionadas con SEIP, se encuentran enmarcadas y orientadas por la Ley de Origen en tanto ley suprema y sus principios. Cuidar la Madre Tierra y preservar la identidad Nasa a partir de la sabiduría que transmitimos de generación en generación, representa la misión que se nos legó desde el inicio de los tiempos y que da sentido a nuestra educación, no existe otro.

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