Historia de la Asociación 

Hablar de nuestra Asociación, nos evoca a hacer memoria de nuestros principales caciques y líderes que abrieron las sendas de la organización; es por ello por lo que traemos a nuestra memoria a las Cacicas Gaitana, Guyumus, Mandiguagua; y a los Caciques Juan Tama de la estrella, Manuel de Ciclos y Manuel Quintín Lame. Desde luego, perdura en nuestras memorias la mayora Avelina Pancho, Abigail Hurado, Abigail Pillimue, etc., por sus procesos de empoderamiento político, económico y cultural de la Mujer Nasa de Tierradentro.

Como legado de los caciques y líderes de nuestro pueblo, el 24 de febrero de 1971 se crea el Consejo Regional Indígena del Cauca CRIC, cuyo objetivo era organizar a los pueblos, direccionarlos y hacer las recuperaciones de tierras bajo los principios rectores de la Unidad, Tierra, Cultura y la Autonomía. En sus inicios tan sólo participaron cinco cabildos, pero con el tiempo más y más territorios fueron integrando al CRIC y actualmente se compone de 129 autoridades indígenas organizadas en Asociaciones y distribuidas en diez zonas del departamento del Cauca. El CRIC ha sido, es y será una lucha de pueblos organizados por la reivindicación y reconocimiento de los derechos negados por el Estado.

El CRIC ha dado elementos importantes para la organización político organizativo de los pueblos a nivel de los territorios. La lucha social estaba siendo opacada por la fuerza y poder de los terratenientes y las misiones religiosas, situación que llevó a líderes y jóvenes de Tierradentro y el Cauca a crear en 1984 el Movimiento Armado Manuel Quintín Lame, primera guerrilla indígena en América Latina. La misma sabiduría de la tierra indicó que la lucha armada no era el camino, razón que llevó a su desmovilización en 1991. Sus líderes fueron sectores muy importantes y, por ende, contribuyeron para que la constituyente de 1991 reconociera al Estado colombiano como pluriétnico y multicultural.

En este escenario de luchas, reconocimientos y fortalecimiento de los cabildos, nace la idea de crear una Asociación con capacidad para integrar a todos los territorios indígenas del Municipio de Inzá y con el fin de brindar elementos políticos, organizativos y administrativos al CRIC desde lo territorial.

Desde 1990 iniciaron los debates de la posible conformación de la Asociación con la participación de los territorios indígenas de Yaquivá, San Andrés de Pisimbalá, Tumbichucue, Santa Rosa de Capicisco y la Gaitana. Finalmente, en el marco del decreto 1088 del 10 de junio de 1993 se crea y se formaliza legalmente la Asociación Juan Tama como primera Asociación Indígena del Cauca y Colombia.

Actualmente la Asociación o ACONTEPI por sus siglas, trabaja por velar y defender el patrimonio étnico, cultural, ambiental, económico y social de los territorios ancestrales de Yaquivá, San Andrés de Pisimbalá, Tumbichucue, Santa Rosa de Capicisco, la Gaitana, Calderas, Turminá, y Alto Reforma San Miguel.

Las apuestas principales de la ACONTEPI se centran en el fortalecimiento de los planes vida, impulsar programas y políticas para la vida y los territorios; convocar a Asambleas, Congresos, Juntas directivas para crear mandatos para la operativización de los sistemas de Gobierno Propio, SEIP, SISPI, Administración y Producción Propio, ATEA y demás sistemas de vida de los Pueblos Indígenas de la Juan Tama, municipio de Inzá.

MANDATOS DE LA ASOCIACIÓN DE AUTORIDADES DEL CONSEJO TERRITORIAL DE PUEBLOS INDÍGENAS JUAN TAMA- INZÁ

  1. En adelante se continuará fortaleciendo y vivencivando los principios de Unidad, Tierra, Cultura, Autonomía y la plataforma de lucha del movimiento indígena del CRIC, de manera que permitan la pervivencia en el tiempo y el territorio mediante las estrategias propias de vida.
  2. Se retomarán los planes de vida de cada territorio y se reorientarán de acuerdo a los mandatos y tareas emanadas del congreso, que permitan consolidar el plan de vida de la asociación y la materialización del disfrute de los derechos y deberes, mediante el desarrollo de los sistemas propios, que nos conlleven al buen vivir comunitario.
  3. Concretar la ampliación territorial desde la visión de sujetos colectivos,de acuerdo a las necesidades de la comunidad.
  4. Operativizar las políticas mandatadas de los congresos y las resoluciones de Jámbalo, Vitoncó, Tafxnu, Pisxnu, y demás resoluciones emitidas por el CRIC y los diversos pueblos originarios, en la protección del territorio y la vida de nuestras comunidades.
  5. El congreso reconoce y respeta la diversidad cultural de los pueblos indígenas en el municipio de Inzá.
  6. Rescatar y fortalecer la identidad cultural y las lenguas de los pueblos ancestrales que habitan en el territorio a través de procesos de investigación comunitaria, formación y capacitación
  7. Fortalecer la estructura de la autoridad local desde el pensamiento propio; así como reestructurar el nivel zonal de la Asociación Juan Tama, en cuyo propósito principal lo que prevalezca sea el accionar político- organizativo.
  8. Todos los recursos económicos o proyectos que se gestionen deben responder al proyecto político de los pueblos originarios de Inzá.
  9. El congreso mandata la elaboración e implementación de una política de prevención y atención de las desarmonías que afectan a la familia y a la comunidad, como un mecanismo para el fortalecimiento de la autoridad y el control territorial, para el logro del Buen Vivir comunitario, fundamentada en las espiritualidades ancestrales.
  10. Fortalecer la Jurisdicción Especial Indígena a través del ejercicio de la Justicia Propia desde los principios de la Ley de Origen, empleando estrategias diversas, que serán identificadas en el marco de las políticas de gobernabilidad de los pueblos originarios.
  11. Operativizar el 10 punto de la plataforma de lucha del CRIC para la protección de la familia y la mujer como generadora de vida.
  12. Cada pueblo originario debe definir las construcciones de paz con respecto a su cosmovisión, desde una concepción originaria de familia.
  13. El congreso mandata implementar procesos para el fortalecimiento de la identidad cultural y liderazgo político como un mecanismo para la defensa del territorio.
  14. El congreso prohíbe los acuerdos particulares de líderes, sin consentimiento de su comunidad y autoridad indígena, con grupos armados, gobierno, iglesias y demás entes ajenos a la organización; así como el atentado a la moral pública y al trabajo no transparente dentro de la organización como fuera de ella, cuya desobediencia significará una sanción política para ejercer cargos en la organización y cualquier otro espacio, en un periodo que sea determinado de acuerdo a la gravedad de los hechos y por juzgamiento interno de su autoridad territorial.
  15. El congreso mandata que se deben fortalecer los procesos de educación, formación e investigación en el territorio mediante el uso de nuestras estructuras propias, que atiendan las necesidades reales de nuestros territorios.
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